domingo, 18 de octubre de 2009

"La Cuenta pendiente"

Educación rural, esa inversión pendiente
La enseñanza en el campo registra un desbalance entre lo que necesita la población y los recursos disponibles; además, los resultados obtenidos son menos satisfactorios que en el medio urbano
La educación en el medio rural avanza, en muchos lugares, a contramano de fuertes condicionamientos: el trabajo infantil, la pobreza y la falta de acceso a la atención primaria de la salud. En algunos casos la geografía se impone como principal dificultad: allí donde unas pocas casas rompen la monotonía del silencio quebradeño o en la orilla de un arroyo, desde la cual una escuela suelta sus amarras para seguir a los hijos de los pescadores trashumantes.

Estas limitaciones y las propiamente didácticas, dejan su marca en los resultados del proceso de aprendizaje. Según datos del Ministerio de Educación de la Nación, la tasa de promoción es menor en ámbitos rurales que en los urbanos para todos los ciclos y niveles: en la EGB apenas supera el 66% y en el polimodal sólo se acerca al 75%, esos mismos índices a nivel nacional llegan al 84,3% y 81%, respectivamente. Por otra parte, el porcentaje de sobreedad en la EGB sobrepasa en un 15% al total del país y la tasa de abandono interanual excede en un 10% al registro del nivel nacional.

En opinión de Flavia Terigi, especialista en Ciencias de la Educación, no sólo necesitan respuestas específicas las carencias materiales con las que convive la transmisión del saber sino también la falta de desarrollos didácticos acordes con la dinámica de la escuela rural, en la que por lo general un mismo maestro se hace cargo de varios grados, a veces de todos, y de niños de las más diversas edades. "Los maestros enfrentan un problema didáctico para el que hay pocas respuestas consolidadas. Tienen que encontrar modos de desarrollar contenidos de grados diferentes en condiciones de enseñanza simultánea, teniendo como herramientas un conjunto de propuestas construidas históricamente siguiendo la norma graduada de escolaridad", explicó.

Según datos oficiales, en la Argentina hay más de 4200 maestros que tienen a su cargo todos los grados de la escuela primaria en forma simultánea y el 70% de ellos han tenido o están teniendo allí su primer desempeño. Terigi advierte en ello un problema de política educativa: "Se trata de maestros que acaban de formarse en planes que, por lo general, no los preparan para las condiciones didácticas de la escuela rural". En su opinión, a pesar de que hay quienes encuentran maneras efectivas de enfrentar la simultaneidad de la enseñanza en la escuela rural, no es aceptable que se deje en manos de los maestros, individualmente considerados, la respuesta a un problema que debería resolverse en el nivel máximo de planeamiento educativo.

Igualdad que se declara
Según Graciela Frigerio, directora del Centro de Estudios Multidisciplinarios y autoridad en materia de capacitación docente, el desafío no es tanto resolver la educación en medio rural, sino construir políticas que garanticen la igualdad que se declara acerca de los chicos. Se refiere "a la oportunidad de acceder a los códigos actuales y comprender su complejidad, a la posibilidad de recibir la herencia de la humanidad y conocer las vertientes interpretativas de esa herencia". Desde su punto de vista, un niño que vive en el campo tiene conocimientos acerca de lo rural y no necesita de la escuela para recibirlos. "Sí necesita de la escuela para lo que el contexto no transmite, para acceder a instrumentos intelectuales que le permitan evaluar cómo intervenir en su medio, sin que esto signifique que el único medio en el que tiene que intervenir es el lugar en el que le tocó existir", evaluó.

Para que esa trascendencia sea posible, es decir, para que un programa educativo sea eficaz en la ampliación de oportunidades y en su contribución a la integración social debería ser acompañado por políticas coincidentes en salud e infraestructura y desarrollo. Según Frigerio, pretender que la escuela intente resolver los problemas de su contexto sería olvidar que compete al Estado "ofrecer las garantías básicas para que la educación pública común ofrezca distribución igualitaria de la herencia cultural".

A pesar de ello, desde hace mucho tiempo, ante la falta de respuestas, las escuelas rurales se apropiaron del desafío de generar proyectos comunitarios o integrar redes con otras instituciones a fin de aprovechar al máximo los pocos recursos disponibles y evitar que se extendieran la pobreza, la desnutrición, el desempleo, la deserción...

Acciones por venir
Según fuentes del Ministerio de Educación de la Nación, en los próximos cinco años el Gobierno invertirá US$ 150 millones en mejorar las condiciones de enseñanza en medios rurales. La suma surge de un préstamo del Banco Mundial, que se hará efectivo en cuanto el presidente Kirchner firme un decreto, y será destinado, en un 40%, a cubrir necesidades elementales de infraestructura y mobiliario. "De manera que todas las escuelas del campo cuenten por lo menos con un aula en condiciones adecuadas, con servicios sanitarios, de agua y electricidad", según un documento. Con ese dinero, también se cubriría la elaboración de guías de trabajo para docentes y alumnos de EGB3 -ciclo con el que se completan los diez años de escolaridad obligatoria-, y de propuestas para desarrollar en salas integradas de niños de 3, 4 y 5 años y en plurigrados. Además, se producirán programas de televisión para la EGB 3 rural, dedicados a los núcleos prioritarios de aprendizaje en Lengua, Matemática, Ciencias Sociales y Naturales, que serán emitidos en 2007 a través del canal educativo. Alumnos de unas 1000 escuelas serán los primeros destinatarios de ese material y de una biblioteca específica. Ese acotado universo será acreedor también de televisores, reproductores de DVD y computadoras. El objetivo es cubrir la totalidad de las escuelas en 2010, a medida que se les provea de alguna fuente de energía eléctrica. Los fondos darán soporte, además, a proyectos escolares vinculados al desarrollo local.

Los US$ 150 millones serán repartidos entre las provincias que firmen un convenio con la Nación y según la cantidad de alumnos de escuelas rurales y la proporción de hogares con necesidades básicas insatisfechas. Las escuelas beneficiadas serán elegidas por cada jurisdicción, pero una condición es que puedan integrar grupos de trabajo. A nivel político, se admite que uno de los logros del 2005 es que dejaron de contemplarse las particularidades de la educación en medio rural sólo a través de programas compensatorios "para ser incluidas en las definiciones que se toman para el conjunto del sistema educativo", según sostuvo Guillermo Golzman, responsable del área de Educación Rural, que depende de la Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente. Según el funcionario, otro logro de los últimos años es la formación de más de 200 grupos de escuelas que asimilaron la dinámica del trabajo conjunto, lo que les permite optimizar recursos materiales y superar el aislamiento.

Por Analía H. Testa
De la Redacción de LA NACION

Datos
11,4%
de la matrícula nacional
Cifra que representan los alumnos de escuelas rurales: poco más de un millón de chicos

73 %
de los establecimientos rurales de EGB

El NOA y el NEA, regiones con mayor incidencia de población escolar rural

1
docente

El 30% de los servicios educativos rurales -casi 12.000 establecimientos de EGB 1 y 2- tiene un solo maestro

31,52%
población escolar rural

Santiago del Estero concentra la mayor cantidad de alumnos rurales; su participación en la matrícula nacional, sin embargo, sólo alcanza el 2,4%

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